viernes, 31 de diciembre de 2010

GALERÍAS MIRADORES

Si damos una vuelta por Barrio Alto de Sanlúcar recorriendo tanto la barranca que sería como un natural lienzo de muralla de la vieja Sanlúcar, como si seguimos su trazado por la calle Almonte y Caridad nos sorprenderán los vestigios de un elemento de la arquitectura doméstica vinculada al patriciado urbano del siglo XVIII que han tomado entre otros modelos el Palacio de los duques de Medina Sidonia. Se trata de las galerías miradores, unidas al jardín y planteadas para ver y ser vistas desde la calle. Estas logias se abren en la crujía trasera de la casa, orientadas algunas veces al jardín escarpado y extendiéndose hasta barranca.
Sus moradores quisieron hermosear estos “belvederes” dando tanto a la galería alta -que es la excepcional- como a la baja un tratamiento formal rico en su composición; sin regateos. Colocan danzas de arcos -sobre columnas y pilares- abiertos y con barandillas o pretiles.
El precedente de logias esta en el palacio ducal.

En la zona sur, concretamente en el apeadero o picadero donde los carruajes entraban por la Cuesta de Belén, ya encontramos una galería alta y baja con arcadas de columnas. Pero sin pretil desde donde se divisa no sólo el propio picadero, sino el jardín y una panorámica de Sanlúcar hacia el mar. Ya menos retranqueda de la muralla y al este del Palacio frente al mar, el palacio nos ofrece diversas galerías,

algunas siempre debieron estar abiertas para mirar y otras cerradas haciendo la función de naves de almacenamiento u otros usos.

Sin embargo la gran galería se ubica al norte y mirando al jardín en todo su esplendor renacentista.





Presentan este elemento la casa de los Wadding-Asthey (hoy Palacio Municipal), la de las Marqueses de Blegua (Casa de Maternidad/Cruz Roja) en la calle de Almonte, y la casa del Pelícano en la calle Caridad.




Galerías miradores de la antigua Casa de Maternidad


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Tanto la casa de los Bleguas (Cruzaso de Mendoza/Mergelina/ Maternidad) como la del Pelícano (Grirtialdi/de la Piedra/Angulo) han cegado estas arcadas. Se conservan abiertas las arquerías del Palacio Municipal. Antes de ser casa de los Wadding, tenía su fachada principal por la calle de Almonte, así como el jardín en suave pendiente ascendente; pues por delante, hoy jardín anterior del Palacio, corría el estrecho callejón de Colarte y una manzana de casas -absorbido uno y derribada la otra por los Montpensier- desde donde no se apreciaría el alto belvedere. Probablemente la casa de les Paéz de la Cadena, también incorporada al Palacio, tuviera esta misma disposición.
Trasera de la Casa del Pelícano

Detalle de la portada de la casa de la calle Caridad, denominada
del "Pelícano", pues este símbolo que representa a Cristo aparece
en el centro del entablamento.


Y de los jardines de esta zona además del palaciego, sólo se conserva el de la casa del Embajador Gutiérrez Agüera, agregación de varios jardines colindantes, alrededo de una casa del último tercio del siglo XIX, casi cuatro mi metros con acceso a Almonte, Baños y Ganado.

Galería mirador Casa de Arizón



También de enorme interés es la “loggia” de Casa Arizón, situada en la zona construida en el siglo XVII, desde donde se divisa el apeadero, al cual se entra por la puerta con escudo de la calle Divina Pastora
Con la misma determinación topográfica, barranca/muralla/jardín, carecen de galería alta en el “piano nobile” y las casas en la misma línea que llegan al Carril de los Angeles; por ejemplo la casa trilliza de los Marqueses del Pedroso -calle Eguilaz. Tampoco se detecto esta galería alta mirando al jardín, en el de la esquina calle Descalzas/Misericordia perteneciente a la casa de Pepita Tudó de Godoy, ni en la lindera Misericordia/Trillo, antigua casa de Comisiones Obreras (conservada su fachada, aunque parte del mencionado jardín pudiera haberle pertenecido).
No aparece esta logia alta en las casas a pie de barranco y jardín trasero ascendente: casa de Ledesma -calle Carmen-, antiguas casas de la calle Alcoba, casa de Vargas Machuca -calle Trascuesta-, casa de los Díaz de Saravía -Carril de San Diego, hoy colegio de las Pastoras-. Ni tampoco en los jardines de planta décimonónica, en llano y ládeando a la casa o haciendo esquina, que en el alto de la crujía lateral abren cierros balcones con molduras; y en cambio dan un trata miento formal diferente al enverjado del jardín: casa de Gutiérrez Aguera/García de Velasco/Rabadán en calle Ganado, o la del Conde Aldama/Florido en calle de la Plata- etc. Lo más usual es el galería baja, y solía usarse como jardín trasero en llano, que algunas veces tiene acceso por una galería baja y solía usarse como ante comedor de veranó.
Derivan todos de la casa primitiva de la villa que en su parte posterior colocaba el corralón con establo, lavadero, pocilgas, huertecillo, arriates, abrevadero, excusado etc; lindero por su fondo con otro corralón perteneciente a la casa que abriera su portada al otro lado de la manzana. El corralón se irá sustituyendo, por tanto por un jardín interior, luego ampliado mediante agrupaciones. La casa del Kilómetro (Otaolaurruchi Munilla/Garcia-Monje), casa de La Cave/Nudi/Hacienda en calle San Juan, y Moreda/Manjón en Pradillo-Ganado y otras conservan su jardín interior, casi no visible desde la calle.