La casa o casas de “Copa de sombra”, relatadas por Acquaroni, se identifican por datos históricos ajenos a la novela y algunas pistas que el propio autor da. Sólo con la hermosa descripción no hubiéramos sabido ubicarlas, pues carece de precisión. Acquaroni no tuvo otra intención que la de crear una circunstancia literaria, y por tanto no la de recoger un riguroso testimonio histórico. Lo mismo que ocurre en el resto de esta obra desarrollada en la imaginaria Santa María de Humeros.
La morada de la supuesta “tía Anastasia”, y luego del farmacéutico “Mancare” marcada con el número 13 y señalada con el 19 en el PGOU (protección global, B-7) de la calle Caballeros, quedaba obligada a conservar como “elementos de interés tipológico: espacios de acceso, patio principal y elementos de articulación espacial del edificio. Fachadas y crujías asociadas a las mismas”.
