DE LOS GUTIÉRREZ DE AGÚERA A LOS GARCÍA DE VELASCO
La casa con
el número 14 de la cuesta de Ganado se ubica en lo que desde el siglo XV era
extramuro de la villa. Se hallaba en un lugar estratégico para el comercio con
América, el llamado Carril de la Marcha hacia abajo terminaba en el río en el
puerto de la Balsa; y hacia arriba llegaba hasta la Puerta de Rota que
comunicaba con el intramuro. Posteriormente se le llamaría a este carril del
Chorrillo.
Nació esta
zona como Arrabal de la Fuente o de la Fuerza por surgir fuera de la Puerta de
la Fuente (actual Puerta de Rota) y sus alrededores. Se levantaron las primeras
viviendas sobre el arroyo de los Abades hasta unirse a la Puerta de Jerez. Ya
en el siglo XVI se pobló hacia el Cantillo, el camino de Jerez y hacia la
ribera por el carril de la Marcha.
Articulaba
este arrabal el arroyo de San Juan donde confluían los arroyos de San Antón y de
los Abades con sus aguas y arrastres. El encuentro de ambos arroyos se hallaba
poco antes de cruzar el Pradillo de San Juan. Estuvo al descubierto hasta que
se alcantarilló en 1920 y se terminó de cubrir hasta la playa en 1927. Por otro
lado, circulaba el arroyo de los Abades por la puerta de Jerez, Huerta de
Lazareno, Muro Bajo y Matadero atravesando la calle Ganado por debajo de la
cuesta de la Caridad y subía por la Huerta Grande para dar el encuentro al de
San Juan.
La cuesta de
Ganado era la existente a partir la plaza de la Caridad discurría hacia arriba
hacia el Cantillo y hacia abajo hasta la calle Baño rodeando el arroyo de los
Abades. La fuente del Chorrillos a desde el Cantillo descendía hasta la calle
Baño.[1] La fuente del
Chorrillo se abastecía de las aguas del Palmar de San Sebastián y se dirigía
hasta la casa que en el XVIII labrabra la familia Cruzado de Mendoza.
Posteriormente se cambió su cauce a la acera de enfrente debajo de las
Tenerías.[2]
La casa
actual es bastante regular: linda por la izquierda con un almizcate y por su
derecha con el callejón de San Miguel. Consta de dos jardines uno trasero y
otro lateral que comunica salvando un caminillo o antiguo arroyo de San Juan
con una bodega. Se extiende sobre una superficie construida de 1.388 metros
cuadrado y un total gráfico de 1.709 metros cuadrados, formada perimetralmente
la finca por su actual propietario.
Tanto en
estructura como en fachada data del siglo XVIII, aunque sería renovada a
finales del XIX cuando se crea el jardín a partir de otra casa –ángular entre
Ganado y San Miguel-, donde tiene puerta y se une a la crujía izquierda que se
unifica con la casa principal.
La portada
presenta alineados los huecos de forma impar debido al añadido efectuado cuando
se renovó: el bajo ventana-ventana-portada-ventana-ventana+ventana añadida; el
alto cierro-cierro-balconada-cierro-cierro+cierro de caja añadido. Los huecos
inferiores carecen de vuelo, mientras los superiores presentan un vuelo corto.
La altura de la planta baja supera a la planta alta. La portada está flanqueada
por pilastra que se unen a un dintel mixtilíneo. El zócalo es de ladrillo visto
que al igual que las molduras de los huecos y el herraje de hierro fundido
revelan su renovación. La casa presenta dos crujías en ángulo recto que son la
paredañas al almizcate de la izquierda, y la de la fachada, ambas cubiertas con
tejas que abrazan al patio por dos lados, mientras que los otros dos lados son
construcciones más irregulares. La casa antigua posee también otro patio
trasero con apenas vegetación siendo más bien patio de bodega, comunicando con
la bodega trasera situada en el jardín lindero, dándole acceso.
El jardín es
visto desde la casa por dos balconcillos en el principal y su cerramiento se
compone de tapia coronada con machones de ladrillo similares a los del Palacio
Municipal y de verjas de hierro fundido; comunica con la muy antigua bodega
trasera con techumbre a dos aguas, por donde corría un callejón o almizcate,
hoy cerrado, que era antes de soterrarse el arroyo de San Juan.
CONFIGURACIÓN URBANA
Restando tierras huertanas nació
esta casa en el arrabal de la Fuerza o de la Fuente, por surgir en la puerta de
la muralla del mismo nombre y sus alrededores. Se levantaron viviendas sobre el
arroyo de los Abades y el Pozo Amarguillo hasta unirse con la Puerta de Jerez.
En el siglo XVI se pobló hacia
el Cantillo, el camino de Chipiona y hacia la ribera del río. Articulaba la
zona el arroyo de San Juan, por donde convergían las aguas y arrastres de los
arroyos de San Antón y de los Abades, antes de llegar al Pradillo para luego
desembocar en la playa, El arroyo de los Abades, tras pasar por la puerta de
Jerez, la huerta Lazareno, el Muro viejo y el Matadero, atravesaba la cuesta de
la Caridad por debajo hasta dar el encuentro al arroyo de San Juan por la
Huerta Grande.
La cuesta de Ganado o Ganados
era la existente desde la plaza de la Caridad y hacia abajo pasaba por varios
caminos hasta la calle Baños rodeando el arroyo de los Abades. Se le denomino
desde la calle Curtiduría hacia arriba calle Elcano y hasta la calle Baños se
llamó Gutiérrez Agüera (1856). Desde la cuesta de la calle Almonte existía los
barrancos que en 1816 se denominó de Alonso de Palma. La fuente del Chorrillo
recibía el agua del Palmar de San Sebastián llegando a la altura de la casa de
los Cruzados de Mendoza (actual Conservatorio de música), posteriormente se
trasladó a la acera de enfrente junto a las Tenerías. La zona sin poblar a la
derecha, subiendo Ganados, estaba rodeada de huertas[3].
POBLAMIENTO Y EXPANSIÓN DEL ARRABAL
Según el
Padrón de 1647 publicado por Moreno Ollero,[4] en la calle de
Ganado vivían gentes de diversos oficios del sector primarios, y desde la
Fuente Vieja al Pradillo, ya denominada Chorrillo, comunicada con la marinera
calle Tenería, estaban empadronados tres navegantes Sebastián de la Reguera,
Juan Moreno de Prado y Diego de Ávila.
Mientras el callejón de San Miguel era laborado por mujeres pública.
Entre final de siglo XVII y XVIII, la calle del Chorrillo, en plena expansión, fue enclave habitado por una oligarquía enriquecida gracias al comercio o de cargadores a Indias, más un patriciado de viejo cuño que con toda probabilidad desplazaría al vecindario anterior.
Juan Pérez de Moreda, regidor
y creador del mayorazgo de sus bienes, compró, mientras labraba su casa del
Pradillo, un trozo de terreno con fachada a las Tenerías y un restante de éste
(1689) a la espalda de la casa -según Armero Manjón-.[5] Suponemos que no
llegaban hasta allí, sino hasta el callejón de San Miguel. Aunque en algunos
planos aparecen como si fuera de la misma propiedad un mismo coloreado desde
San Miguel a las Tenerías. En 1876 la viuda de Pedro Manjón Fernández de
Valdespino (descendiente de los Moreda) declaraba una casa en calle Gutiérrez
Agüera 2 y en la misma calle otra casa, bodega y granero con número 87 y otra
casa y bodega en el 89.[6]
Gaspar de San
Miguel y Perea, regidor perpetuo con alto y bajo en su casa y con dos bodegas
con capacidad de 2,500 arrobas y granero, midiendo la casa 37 varas de frente
por 28 de ancho (992,37 metros cuadrados), medida que casi coincide con la casa
noble de los Agüera, más tarde de los García de Velasco) y otra contigua pegada
a las Tenerías.[7] Según Climent Buzón[8] estas casas fueron
adquiridas por los Fernández de Valdespino. Podría ser las descritas
anteriormente y pasarían por dotación o herencia a Manuela Manjón Fernández de
Valdespino.
Leonor
Barbosa Corbalán, tenía casas en Chorrillo, alto y bajo, confrontando por una
parte con el anterior y por otra hace esquina a la calle Tenerias, con 23 varas
de frente y 23 de fondo (369.63 metros cuadrados). También el Marqués de Casa
Estrada poseía casa en la Tenería, compuesta de alto y bajo, 25 varas de frente
y 2 de fondo (35,25 metros cuadrados), lindera con el arroyo.[9]
Narciso Cruzado de Mendoza, regidor y
cargador, con casa también en Chorrillo frente a la boca que da entrada a la
Tenerías, se trataba de una casa solar al pie de la cuesta de San Roque y
Chorrillo -puede referirse a la de los Perros.[10] Tenía sus casas
principales en calle Almonte, alto y bajo, con tres bodegas y tres graneros que
podría estar comunicada con la anterior (antigua casa de Maternidad), otra más
en calle Chorrillo, y casa en la Fuente Vieja con Muro.[11] Velázquez Gaztelu[12] nombra a un pedazo de tierra, frente a San Roque,
donde hubo un jardín y casas hasta 1742 que reedificándose lo deshizo de ello
para en su lugar labrar patio, bajo y bodega.
Juan Martínez
de Grimaldo, regidor perpetuo; y el Marqués de Casa Estrada también poseía casa
en las Tenerías al pie de la Huerta Grande, compuesta de vivienda alta y baja
con 24 varas de frente y 36 de fondo (603,85 metros cuadrados), y bodega con
800 arrobas de cabida y granero de 400 fanegas y confrontaba con la ermita de
San Roque.[13] En la Huerta
Grande tenía su recreo el Marqués de Casa Pavón. Por otro lado, Juan Jacinto
Acosta Figueredo; Eusebio Juez Sarmiento; José Duran Tendilla, capitán y
regidor perpetuo también habitaban casas en esta calle del Chorrillo.
ARRANQUE DE DOS FAMILIAS
Tanto José Gutiérrez Agüera Díez como Alonso Ximénez Barbudo,
coetáneos, se establecerían en Sanlúcar a finales del XVIII, El primero
procedía de Lomba (Santander) y el segundo quizás fuera también montañés, en
sentido geográfico amplio. Iniciarían su periplo mercantil gradualmente como
mozo de almacén, dependiente, encargado, hasta que con sus ahorros o un
préstamo de su jefe abrían una tienda al por menor o un ultramarino y taberna. Así
empezaron la mayoría de la burguesía, en el siglo XIX y duró hasta el XX, los
Díaz, Tezano, Rodríguez Cavanzón, Rafael Terán Carrera, junto a su mujer
también hija de montañeses afincados en Sanlúcar, en 1884 liquida 1.114.510,35
ptas.[14], Díaz de Rábago,
León de Argüeso, a su muerte en 1880, deja una herencia de 1.753.948 peseta[15], Díez, Benigno Barbadillo
(asciende su total testamentario en 1838 a 1.575.814 reales de vellón),[16] Diego Linares en la aceptación de herencia por
su hija en 1894 deja 822.662,73 ptas.[17]; un caso mixto era
el de Eduardo Hidalgo Verjano, montañés, tras establecerse en Sevilla en otros
negocios, pasa a Sanlúcar e invierte en bodegas dejando 1.908.019 reales, que
luego aumentarían su madre y abuelo gallegos. Como muchas empresas de estas características,
el siguiente paso era invertir en fincas rurales y urbanas, entre éstas las
bodegas, entrando así en el comercio vinatero e incluso se hacían con más
ultramarinos y solían ubicarse por zonas cercanas al colmado. Estos montañeses,
según Vegazo “no cejaban en su empeño de comprar bienes inmuebles y viñas a
pequeños y medianos propietarios arruinados o endeudados por créditos
solicitados a éstos para costear las labores de la vendimia.”[18] Cuando los
créditos hipotecarios no se saldaban los prestamistas se quedaban con el bien
hipotecado. Al principio de iniciar la actividad financiera, al ser pequeños
los préstamos que efectuaban, se saldaban en caso de no tener metálico el
deudor con pequeños trozos de tierras dispersas. Con el tiempo o compran
tierras aledañas para aumentar la propiedad o venden las pequeñas para comprar
una finca rural mayor.
En tiempos de la invasión francesa dentro de
una lista de los sesenta y un mayores contribuyentes de Sanlúcar, Agüera
ocupaba el vigésimo sexto lugar, en cambio Barbudo el trigésimo sexto. Por el
orden se evidencia ser medianos propietarios.[19] En 1818 Agüera
declaraba almacenar vino añejo a 40 reales de vellón la arroba por valor de
10.534 reales de vellón, y por vinos nuevos a 30 r. v. a 2.826 reales, siendo
el total del capital vinatero declarado 506.140 r. v. Por otro lado, a Barbudo
se le calculaban los vinos viejos en 5.417 r. v. y los nuevos en 3.184,
totalizando el capital en 912,600 r. v.[20] En este corto periodo de tiempo fueron
invertido los términos.
En los siglos XIX y XX estos dos bodegueros dominaron la calle Ganado con sus casas y bodegas, -salvo los Manjón-, y con posteridad sus herederos proseguirán el negocio. Se refleja en que la manzana, que parte desde el callejón de San Miguel a la Calle Curtidurías, teniendo a su frente la calle Ganado y de espalda el arroyo de San Juan y la Huerta Grande, era centro económico de los Agüeras, que va a pasar a manos, en 1818, de los García de Velasco.
La casa A, hoy
día jardín, (números 90, 6 y 10…) estaba compuesta por piso bajo, principal y
patio, medía 401 metros cuadrados. En su parte trasera, cruzando el antiguo
arroyo, se erigía una bodega con puerta a calle San Miguel (347 metros
cuadrados) que cabe la posibilidad perteneciera a la casa B que le daba acceso
por el patio trasero a modo de patio de bodega; y fuera de la finca otra
segunda separada de la casa, pero en el mismo callejón con 388 metros
cuadrados, que sería adquirida por la firma Manuel Hidalgo y Cía” y marcada con
el número 121.
De esta
bodega hace alusión el periodista José Navarrete en 1881 y es recogida por
Gómez Díaz-Franzón:[21] “...nos fuimos a
las bodegas de nuestro excelente amigo el diputado a Cortes don José Gutiérrez
Agüera, bodegas que están contiguas a su gran casa solariega…
Al frente
paralelo a la entrada del inmenso patio, cubierto solo en todo su perímetro por
una techumbre que sostienen columnas de hierro, están los lagares, donde a la
sazón descargaban los trabajadores, de los serones de las bestias, uva listán:
en los frentes derechos e izquierdo se ven las grandes puertas de paso a la
bodega.
Entramos en
la dicha bodega, que es un extenso salón, de suelo terrizo, dividido en cuatro
naves por arcadas que sostienen altas columnas regulares de mampostería, de
limpias aristas y perfectamente encalada, conteniendo cada nave dos filas de
botas de a tres cada fila, colocadas la de la andana inferior sobre palines de
piedra y perfectamente calzadas de las superiores. En el frente opuesto de la
entrada y en los dos mayores del salón hay en la parte alta de los muros
grandes ventanas con persianas…”. El periodista alude a los nombres de algunas
botas nominadas “Castelar”, “Don Pedro” hermano de del exdiputado demócrata,
que hemos mencionado anteriormente, y “El do de pecho”.
En 1894 la
casa A fue alquilada a tres familias, lo que da a entender que los Agüeras iban
a menos o ya no le daban uso. Entre ellas la del escritor Joaquín López
Barbadillo con sus padres. Pasado pocos años se crearía el jardín al gusto
refinado de los Agüera, como en 1898 Adolfo realizara con la finca “Miramar” o
“Casa grande de los Montpensier”.
La casa B,
contigua y a la izquierda de la anterior (números 91 antiguo, 8 moderno) estaba
compuesta por piso bajo, principal y patio con cuatro galerías sostenidas por
columnas de mármol dándole un sello solariego propio del siglo XVIII. Cuando se reformo se le añadió una crujía
lateral de la casa A, perdiendo en parte su sabor dieciochesco. A la finca se
le agregó un trozo de 202 metros cuadrados y otro de 590 (adquirido en 1908 por
Adolfo Gutiérrez Agüera Bayo) y otro trozo de 65 metros cuadrados con tres
árboles procedentes de la Huerta Grande con los cuales se formaría un jardín
trasero, cuya totalidad sumaba 1.013 metros cuadrados. Ambas casas fueron
adquiridas por Francisco García de Velasco y García de Velasco a los hermanos
Francisco y Vicente Gutiérrez Agüera Bayo en 1918*.
La casa C,
paredaña a la anterior y separada por una bodega de Dámaso Manuel García de Velasco
(n.º 92 antiguo) y el resto de la finca tenía puerta a la calle Curtiduría (n.º
95 antiguo y 4) conocida como “casa de tenería y fábrica de tejidos”. Estaba
situada en lo que antiguamente sirvió de iglesia ermita de San Roque. Lindaba
con la Huerta Grande cuyo dueño el Marqués de Casa Pavón, vendió un trozo que
se agregó a esta casa; y con el arroyo de San Juan además de tocar por su fondo
con el jardín de la casa B y con la bodega de la A. Contaba, con piso alto y
bajo y medía 710 metros cuadrados.
En 1870 la
adquirió Antonio José González Ángel -médico y cirujano- y su acaudalada mujer
Paz Hontoria Tezano, sus herederos la vendieron sobre 1890 a Manuel García de
Velasco. Todavía en 1948 compran los García de Velasco una porción de finca al colegio
de la Compañía de María (situado en la Huerta Grande).
Este conjunto
de casas sufrió dos agrupaciones y tres segregaciones de donde se levantarían
el “Edificio Curtiduría” y el “Edificio Elcano”.[22]
LOS GUTIÉRREZ AGÜERA
Al decir de Vegazo[23] los Agüera se
asentaron en Cádiz con Juan Agüera, quien creó una compañía para para gestionar
la actividad comercial de la familia, le sucedió su hijo José en 1760
vinculando el negocio al vino de Jerez. A éste le sucedió su sobrino Pedro, por
entonces la compañía tenía un almacén en Cádiz, varias tiendas y tabernas
repartidas por Cádiz, y otras ciudades de la bahía. A partir de 1780 extendió
su negocio actuando en ventas de escala local de alimentos y productos
ultramarinos por el Puerto, San Fernando y Sanlúcar-
Al fundador de la saga en Sanlúcar se le pierde la pista: José
Gutiérrez de Agüera Díez (*1753). De su vida personal sabemos que estaba casado
en Sanlúcar con Rosa Fernández Dïez en 1878[24] y venía de La Lomba
(Santander). Sus hijos Gertrudis, Micaela y Teresa compartían la huerta
Lazareno que terminaría por llamarse de Agüera. Podría tratarse aquel Pedro del
padre de José Gutiérrez de Agüera Díez. Éste fue síndico personero del
Ayuntamiento.
Su hijo José Gutiérrez de Agüera Fernández, fue fundador y director de
una “Compañía de Comercio” cuyos socios eran su madre Rosa Fernández Díez, y sus
hermanas Gertrudis y Micaela Como director actuaba su hermano Francisco.
Contaba la empresa con bodegas en calle Azacanes. Son escasos los bienes
hipotecados por préstamos: en 1808 obtienen 3 aranzadas de viña en pago de la
Jara por préstamo de 665 r.v. a pagar en cuatro meses y sin interés; ½ aranzada
de viña en la Punta del Águila por 1138 prestados; en 1812 el esquimo de una
vendimia por préstamo no pagado en su plazo de 881 r. v. Por compras adquiere en
1799 suelo de un pedazo de sitio llamado el “almacenillo” con 9 ½ de varas de
largo y 3 de ancho ½ donde se estaba labrando bodega y granero en la Ribera n.º
312 por 7.000 r. v.; una casa bodega con patio, pozas para el orujo y alambique
en calle Azacanes por valor de 32.118 r.v. y 14 maravedises al contado (valor
muy superior a la bodega de S. Miguel que en 1854 se valoró por 4.330 r. v.); 7
¼ aranzadas (34.452 metros cuadrados) y 38 estadales (426,36 metros cuadrados)
de viñas y tierras en la Atalaya; 2 aranzadas en Mahina.[25]
Criaba diferentes vinos: vino blanco, de color, pajarete, moscatel
blanco, vino torcido, Pedro Ximénez, vino tintilla, vino carlón, vino de viso ,
etc.[26]
Su hijo, Francisco (+1852) que continuó los negocios de su progenitor
y aparece en las Actas Capitulares de 1845 como uno de los “mayores
contribuyentes”.[27] Casó con Manuela
Manjón y Fernández de Valdespino (1802-1886), hija y luego hermana del
mayorazgo de los Pérez de Moreda, alcanzando con este matrimonio un ascenso
social relevante. Se implicó en la vida política de la ciudad: ocupó la
alcaldía segunda en 1837. Formó parte de la junta de gobierno tras el
pronunciamiento de Narvaez contra Espartero de 1843. En la revolución gloriosa
de 1868 fue miembro de la Junta interina y en 1841 fue primer alcalde. En 1856
ostentó el cargo de comandante de infantería de Sanlúcar.
Se hizo cargo
de la empresa vinatera, exportando vinos a la Habana (1820) y a Hamburgo (1834)
según aparece en sus libros de Contabilidad.[28] En 1838 formó una
compañía con Manuel María González Peña, sanluqueño avecindado en Jerez,
fundador de la firma “González Byass” y con Juan Bautista Duboise, amigo del
anterior desde sus tiempos infantiles en Sanlúcar, y vecino de Londres bajo la
razón “González y Duboise”. La finalidad dedicarse a la exportación de vinos de
Jerez, “sin exclusión de otros negocios que presenten ventajas” durante cuatro
años. Duboise y el veterano vinatero Agüera aportaban 40.000 reales de vellón
igualando la parte inversión inicial de González. En 1840 los tres socios
reforman la sociedad.[29]
El matrimonio Gutiérrez Agüera y Manjón procrearon
a tres hijos, solteros, Pedro (+1888), Manuel (+1880), Francisco; menos José
(1837-1904) cuya mujer fue Carolina Bayo Bayo (1848-1872).
De Pedro Gutiérrez de Agüera Manjón tenemos
noticias a través de un artículo de Joaquín López Barbadillo (tenía 12 años
cuando murió Pedro) de 1915 en “El Guadalete”. Era un hombre liberal, anticlerical
y creyente en la inexistencia del alma En sus borracheras cotidianas arremetía
contra el Papa y revindicaba el ideal de la formación de una legión de
libertadores de Roma. Admiraba a Garibaldi y contaba con la amistad de Prim y
de otros revolucionarios. El tenor Julián Gayarre le visitaba en Sanlúcar para
cantarle en las fiestas donde acudían divas y poetas. A pesar de todo, dice
López Barbadillo que murió siendo embajador del Vaticano reinando Alfonso XIII.
Al parecer de M. Barbadillo[30] en los campos y
bodegas era más de báscula con tique, del cemento armado y de la pisadora
eléctrica qué de los utillajes tradicionales, pero no le interesaba ni la
bodega, ni la viña, ni la huerta.
Manuel
Gutiérrez Agüera Manjón también participó en la política municipal, en 1873
como teniente alcalde y como concejal en 1879.
A la muerte
de Francisco Gutiérrez Agüera Manjón, sus herederos pagan la contribución
territorial anotada en los Libros de Amillaramiento, donde se apuntaban el
nombre del interesado, el objeto de la imposición y el valor del producto
íntegro al que se le cargará el impuesto. Debido a que son escasos los cambios
de un año a otro, nos limitamos a hacer unas catas.[31]
El año 1.854,
que igual son los Amillaramiento del 1.855 y 56, los herederos de Francisco
Gutiérrez Agüera Fernández pagan al fisco por las siguientes fincas:[32]
|
1 |
Huerta nombrada de Lazareno en la calle de este nombre: |
|
|
|
3 aranzadas de tierra de siembra |
11.294 |
|
|
5 aranzadas de naranjos chinos |
1.550 |
|
|
106 granados |
533 |
|
|
2 aranzadas de tierra de siembra de secano, de 2ª clase |
586 |
|
1 |
Casa calle Chorrillo 91 |
1.440 |
|
1 |
Casa calle Chorrillo 90 |
4.820 |
|
1 |
Bodega calle San Miguel s/n |
1.204 |
|
1 |
Bodega calle San Miguel 121 |
4.504 |
|
1 |
Casa y bodega calle Fuego 301 |
2.813 |
|
1 |
Casa calle Mesón del Duque 333 |
1.920 |
|
1 |
Casa calle Monjas Descalzas 56 |
1.440 |
|
1 |
Casa calle Sevilla 65 |
940 |
|
1 fincas
rústicas 13.391 |
41,3 % |
|
9 fincas
urbanas 19.022 |
58,7 % |
|
Total
32.413 |
100 % |
La fotografía de 1854 es la de un patrimonio mixto, pero con fuerte peso urbano. No estamos ante un patrimonio exclusivamente agrícola. La parte rústica está concentrada en la Huerta Lazareno, donde aparecen. Pero el componente urbano es todavía mayor y, además, tiene una característica fundamental: está directamente relacionado con la actividad vinícola. Por tanto, urbano no equivale aquí a patrimonio residencial. Parte importante del valor urbano está constituida por la infraestructura necesaria para producir, almacenar y comercializar vino. La naturaleza del patrimonio se entiende mejor si retrocedemos a finales del XVIII y comienzos del XIX. La documentación anterior muestra una acumulación patrimonial progresiva vinculada al negocio vinícola. Esto permite interpretar el amillaramiento de 1854 como el resultado de una generación anterior de acumulación de activos agrícolas y, sobre todo, bodegueros. Hay un dato especialmente llamativo: la antigua casa-bodega de Azacanes había tenido un valor de adquisición muy elevado, mientras que la bodega de San Miguel, n.º 121 aparece en el amillaramiento de mediados del XIX con un valor fiscal de varios miles de reales. El documento mismo llama la atención sobre esa diferencia.
En 1855 de
hace constar en el objeto de la imposición el nombre de aquellos a quienes se
administra el bien: la Huerta Lazareno a Josefa y Gertrudis Gutiérrez Agüera;
la casa Chorrillo 91 a Manuela Manjón; la casa y bodega c/ Fuego 301 a
Gertrudis; la bodega San Miguel s/n, la 121, la casa Mesón del Duque 333, la
casa Chorrillo 90 a Manuela Manjón; la casa c/ Sevilla 65 a Gertrudis Gutiérrez
Agüera.
|
1 |
Huerta
nombrada de Lazareno en la calle de este nombre: |
|
|
|
3
aranzadas de tierra de siembra |
11.294 |
|
|
5
aranzadas de naranjos chinos |
1.550 |
|
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106
granados |
533 |
|
|
2
aranzadas de tierra de siembra de secano, de 2ª clase |
586 |
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1 |
Casa
calle Chorrillo 91 |
1.440 |
|
1 |
Casa
calle Chorrillo 90 |
4.820 |
|
1 |
Bodega
calle San Miguel s/n |
1.204 |
|
1 |
Bodega
calle San Miguel 121 |
4.504 |
|
1 |
Casa
y bodega calle Fuego 301 |
2.813 |
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1 |
Casa
calle Monjas Descalzas 56 |
1.440 |
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1 |
Casa calle Sevilla 65 |
940 |
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1 |
Casa calle Mesón del Duque 333 |
1.920 |
|
1 fincas
rústicas 13.391 |
41,3 % |
|
9 fincas
urbanas 19.022 |
58,7 % |
|
Total 32.413 |
100 % |
Los valores
de los Amillaramiento aumentan entre 1864 a 1884, cuando arriendan los
herederos de Francisco Gutiérrez Agüera, la hacienda de Armijo a su tío, el
mayorazgo Pedro Manjón Fernández de Valdespino (1803-1865).[33] El valor total de los
bienes imponibles sube a 80.402 reales de vellón. Declarados posteriormente a
nombre de José Gutiérrez Agüera. Resulta de interés como una década antes,
cuando la titular de la hacienda era la mayorazga Regla Fernández de Valdespino
(1782-1855), y se la tenía arrendada a Pedro Manjón, el valor se le calculó en
47.040 reales de vellón, sin contar el de la casa de campo, y ahora el valor se
había elevado a 56.700 r. v. o sea una diferencia de 10.740 r. v. (10,17 %).
|
1 |
Por 2 ⅝ aranzadas de viña de barro en el pago la Jara, de 3ª clase |
1.260 |
|
1 |
Por 2 aranzadas de viñas de barro, pago Pozo Nuevo, de 3ª clase |
960 |
|
1 |
Huerta Lazareno, pago Arrecife |
|
|
|
Por ¾ aranzadas de tierra de siembra y regadío |
3.154 |
|
|
Casa
en el huerto |
300 |
|
|
Por 1 aranzada de viña de barro, 3ª
clase |
480 |
|
|
Por
¾ aranzadas de viñas albarizas en pago las Majadillas 3ª clase |
2.228 |
|
1 |
Hacienda
de Armijo, arrendada a Pedro Manjón- |
|
|
|
Por
15 aranzadas de viña de albariza, 2ª clase |
24.300 |
|
|
Por
40 aranzadas de viñas albariza de 3ª clase |
32.400 |
|
|
Casa
en la Hacienda |
2.000 |
|
|
Casa
Banda Playa 7 |
1.608 |
|
|
Casa
Chorrillo 91 |
4.262 |
|
|
Casa
Chorrillo 90 |
1.440 |
|
|
Bodega
San Miguel s/n |
1.200 |
|
|
Bodega
San Miguel 121 |
4.330 |
|
|
Casa
Fuego 295 |
480 |
|
5 fincas rústicas 67.082 |
83,4% |
|
6 fincas urbanas 13.320 |
16,6% |
|
Total 80.402 |
100% |
El patrimonio
urbano disminuye en peso, pero sigue siendo funcionalmente importante. La valoración fiscal urbana pasa de 19.022 a 13.320 reales. Por tanto,
en términos nominales incluso disminuye. Pero no desaparecen las bodegas;
Bodega San Miguel s/n.º con valor fiscal de 1.200 y Bodega San Miguel 121
valorada en 4.330. La reducción porcentual del patrimonio urbano no implica una
desindustrialización vinícola. Las bodegas continúan formando parte del
patrimonio.
El verdadero salto
se produce en la siguiente fotografía patrimonial Este cambio es extraordinariamente
importante. Entre la primera y la segunda fotografía: 32.413 → 80.402 reales.
El incremento nominal es de aproximadamente 148 %. Pero aún más importante es
la transformación de la composición,1854: 41,3 % rústico / 58,7 % urbano.
Entre1864-1884, 83,4 % rústico / 16,6 % urbano. Es decir, el centro fiscal del
patrimonio pasa de las propiedades urbanas a las propiedades rústicas. El
cambio está principalmente en la Hacienda de Armijo. La finca aparece con:15
aranzadas de viña de albariza de segunda clase: 24.300 reales, 40 aranzadas de
viña de albariza de tercera clase: 32.400 reales y casa de la hacienda: 2.000
reales
Por sí sola suma 58.700 reales. Eso
representa aproximadamente el 73 % de todo el patrimonio amillarado de 80.402
reales.
Por tanto, el enorme salto patrimonial no
procede de una multiplicación general de pequeñas propiedades, sino
fundamentalmente de la aparición de una gran finca vitícola. El patrimonio
fiscal pasa a estar dominado por una gran explotación vitícola, mientras las
propiedades urbanas continúan proporcionando la infraestructura bodeguera y
residencial. solamente las viñas de Armijo representan alrededor del 70,5 % del
total amillarado de los Gutiérrez Agüera en esta segunda fotografía. Esto es
mucho más significativo que el simple aumento de 32.413 a 80.402 r.v.
Además, la hacienda de Armijo estaba
arrendada a Pedro Manjón, circunstancia que introduce una cuestión económica
interesante: los Gutiérrez Agüera podían mantener la titularidad de una gran
explotación vitícola sin necesariamente explotarla de forma directa.
En 1881 comenta el
periodista José Navarrete que “La exportación media anual de manzanilla de
Sanlúcar es de diez a doce mil botas de treinta arrobas, al precio de sesenta a
cien reales arroba; y véase el negocio colosal que hacen los montañeses que
venden la manzanilla en las tiendas, al precio de seis cuartos. Compran, lo más
caro, a sesenta reales, esto es, a veintitrés cuartos cada una de las veintidós
botellas que tiene la arroba; y cada botella de diez y seis cañas, o sea
noventa y seis cuartos; de modo que se ganan setenta y tres cuartos en botella,
y, por tanto, la arroba que han comprado en tres duros, la han vendido en nueve
y dos pesetas. Sin embargo, el cosechero ha ganado con el vendiéndole como
manzanilla hecha, lo que a él le ha costado como mosto; de modo que imagínense
nuestros lectores la clase de negocio que será tener bodega en Sanlúcar y
tiendas, para vender por cañas, en Cádiz, el Puerto, Puerto Real, Rota y San
Fernando.”[34] En lo referente a
tener bodegas no le faltaba razón a Navarrete, ya que en 1917 se contaron en
Sanlúcar 179 por un valor impositivo de 103.310 ptas.[35]
A José
Gutiérrez Agüera Manjón (Sanlúcar, 1837-Austria, 1904), el periódico “El
Guadalete”[36] en el año de su
muerte le hace una reseña: en 1858 inicia su carrera como agregado diplomático,
antes se licenció en Derecho por la Universidad de Sevilla. En el extranjero
fue el secretario de la legación en Estocolmo, Lisboa, Viena, Berlín y
Florencia, siendo nombrado ministro plenipotenciario en Bruselas (1888).
Ostentaba numerosas condecoraciones europeas y extranjeras, amén de ser gran
oficial de la Legión de Honor francesa. Murió representando a España como
embajador en el Vaticano. Con anterioridad fue diputado por Cádiz (1881), luego
por Huelva (1898). En el poder ejecutivo alcanzó interinamente el Ministerio de
Estado, después de pasar por la subsecretaría de Estado y tras dimitir su
titular, siendo entonces Sagasta presidente del Gobierno. Tuvo siete hijos
entre los cuales Francico Gutiérrez Agüera Bayo (Lisboa, 1867-Biarritz,1933)
también siguió la carrera diplomática, previamente estudió el bachiller en
Artes en Jerez de la Frontera, siendo agregado en el ministerio de Estado;
destinado en las legaciones de Bruselas, Constantinopla, Estocolmo, Estambul, y
París (1901). En 1929 adquirió en nombre del Estado español el edificio que
alberga la Cancillería de la Embajada de España, un antiguo palacete en Bruselas[37], también su
hermano Vicente (*1870) fue diplomático.[38]
En la “Lista
electoral” para las elecciones en el Ayuntamiento de Sanlúcar por orden de
contribuyentes de 1889, aparece con el número 27, José Gutiérrez Agüera, con 55
años, domiciliado en calle Gutiérrez Agüera 8 y contribuyendo con una cuota de
986,24 reales de vellón. Una pequeñez si se compara con Eduardo Hidalgo
Verjano, número uno, con una cuota de 9.123. Una “relación de las vasijas
asentadas” de 1903 en Sanlúcar suma 73.033 de 129 propietarios, ocupando José
Gutiérrez Agüera el decimotercer lugar con 1.304, mientras que los Herederos de
García de Velasco se sitúan en el quinto lugar con 1.908.[39]
En 1893-94 a
José Gutiérrez Agüera se le amillaran tres fincas urbanas con un valor fiscal
de 1.112 ptas.[40]
|
1 |
2 5/3 aranzadas de viñas de barro, pago la Jara, de 3ª clase |
215 |
|
1 |
2 aranzadas de viñas de barro, pago la Jara, de 3ª clase |
240 |
|
1 |
2 3 /4 de viñas de albariza, pago las Majadillas, de 3ª clase |
557 |
En 1910 el
borrador de Amillaramientos de fincas urbanas figura Herederos de José Gutérrez
Agüera [Manjón]:[41]
|
1 |
Casa calle Acoba 14 |
317 |
|
1 |
Casa en calle Ganado 36 |
317 |
|
2 urbanas 614 ptas. |
Adolfo Gutiérrez Agüera Bayo (Madrid*1872) que
se establecería en Sanlúcar por 1903, como su padre, se preocupó por la
publicidad de sus vinos y su marca considerada como “la más antigua de Sanlúcar”
y llevaban a gala el ser de una familia vinatera desde 1789. Usaba en su
etiquetado un anagrama una A y una G superpuestas y fue registrada en 1896.
Entre sus marcas se conocían la manzanilla fina “Tamberlick”, manzanilla
olorosa “Gayarre” y el amontillado “Don Pedro” nombres relacionados con el gusto
de su tío Pedro. Compró la ganadería de “Carlos Otaolaourruchi, S.A” cuya
divisa fue utilizada para su etiquetado.[42] En 1898 adquirió
“La casa grande de los Montpensier” (calle Almonte n.º 4) que desde la calle
Almonte, Baños y Ganado la circundaba unos enormes jardines altos y bajos midiendo
la finca 3.990 metros cuadrados.[43] Pasado diez años
compra 590 metros cuadrados de terreno al colegio “Cía. de María” para anexarla
a la casa principal de la calle Ganado.[44] En 1918 vende a su
tía Manuela Gutiérrez Agüera una casa en calle Esquivel y Vélez n.º 3.[45] Desempeñó el cargo
de concejal electo en 1918 y 1923; y la alcaldía en 1906 y 1910.
En el borrador de Amillaramientos de fincas
urbanas, 1910, se enumeran las siguientes de Adolfo Gutiérrez Agüera:[46]
|
1.
|
Casa calle Almonte 2 |
585 |
|
1.
|
Media casa calle Amonte 4 |
213 |
|
1.
|
Casa calle Gutiérrez de Agüera 99 A y 29M |
370 |
|
1.
|
Casa Almonte 4 A y 2 M |
424 |
|
1.
|
Casa Baños 13 |
882 |
|
2.
|
Cuesta de Almonte 2 |
159 |
|
1.
|
Casa Gutiérrez de Agüera 33 |
661 |
|
1.
|
Bodega San Miguel 121 |
952 |
|
1.
|
Casa Bonanza |
30 |
|
1.
|
Casa Infanta Isabel 1 |
217 |
|
Urbanas 10 |
|
Total 4.493 |
Se deshace de la gran bodega de la calle de San Miguel n. º121,
adjudicándose a “Manuel Hidalgo y Cía.” en 1917 que se amillara en 1918 y el
resto de riqueza en 952 ptas.[47] La venta de Bodega San Miguel 121 en 1917
es particularmente significativa, pues evidencia una pérdida de uno de los
activos bodegueros más importantes de la familia. Se puede considerar como un
punto de inflexión patrimonial. Con Adolfo Gutiérrez Agüera acabó la
actividad vitivinícola de esta familia, que no tenía descendencia.
En 1918 vende el caserón de Almonte 2 conocida también como “Miramar”,
que la había comprado por 10.000 ptas. a plazos, formado por ocho fincas, en
18.750 ptas., no sin haber sufrido hipoteca. De lo que se infiere que la compra
de bienes inmuebles es síntoma de abandono de otras posibilidades de inversión,
parece una renuncia de una inversión dinámica del beneficio comercial por mor
de preferir un vivir seguro, podría ser una interpretación.
Adolfo
Gutiérrez de Agüera no estaba simplemente liquidando patrimonio. Realizaba
operaciones inmobiliarias de cierta envergadura. Puede considerarse como una
progresiva transformación de la estrategia patrimonial, desde un patrimonio
familiar estrechamente vinculado a la empresa vinícola hacia una mayor
diversificación inmobiliaria y ganadera.
La
lectura más sólida de los amillaramientos es que los Gutiérrez Agüera
construyen un patrimonio económico en el que la actividad vinícola constituye
el eje integrador de bienes muy diferentes.
La viña
proporciona la materia prima; las bodegas permiten elaborarla y almacenarla;
las casas y almacenes forman parte de la infraestructura urbana; y el comercio
exterior convierte esa producción en actividad empresarial. Ya en 1838
Francisco Gutiérrez Agüera participa con 40.000 reales en la sociedad «González
y Dubosc», destinada principalmente a la exportación de vinos.
Los
amillaramientos muestran posteriormente una concentración extraordinaria del
valor fiscal en la propiedad rústica, debida sobre todo a hacienda de Armijo.
No obstante, las bodegas continúan presentes, por lo que la riqueza rústica y
actividad vinícola no deben contraponerse: en este caso están estrechamente
relacionadas.
Finalmente,
durante la etapa de Adolfo Gutiérrez Agüera, se observa una ruptura progresiva
con ese modelo patrimonial. Continúa inicialmente la tradición vinícola y la
promoción de las marcas familiares, pero aparecen inversiones inmobiliarias y
ganaderas y, finalmente, la venta de la bodega de San Miguel en 1917. Por ello,
la trayectoria puede interpretarse como el paso de un patrimonio empresarial
vinícola a un patrimonio más diversificado y predominantemente inmobiliario,
culminando con la desaparición de la actividad bodeguera familiar.
LOS GARCÍA DE VELASCO
De Ximénez Barbudo
recoge Barbadillo una solicitud dirigida al administrador principal de la Real
Aduana: “Sírvase Vd. mandar se dé despacho para la Habana, en la corbeta
española nombrada Rosa, su maestre Don Juan Boca Figa, surta en la bahía de
Cádiz, y desde ésta en barco de Diego Domínguez, de trescientas setenta y ocho
arrobas de vino en 100 de varias cabidas...”[48] En 1819 aparece
entre los mayores contribuyentes en las Actas Capitulares junto a José
Fernández Pina, Domingo Díaz de Ceballo, Rafael Garzón Esquivel, José Gutiérrez
Agüera, Agustín Francisco Velarde y Pedro Gil de Ledesma. Los García de Velasco
en su honor por 1903 publicitaran un amontillado llamado A. X. B.
Dámaso Manuel
García de Velasco Gutiiérrez (1800-1880[49]) procedía de San
Martín de Soba (Santander) y se estableció en Sanlúcar de la mano, llegando a
ser encargado del negocio, de Alonso Ximénez Barbudo y de su mujer Rafaela
Ugüera Porche (+1851), quién en 1847, ya viuda, solicitó al Arzobispado permiso
para instalar un oratorio en la hacienda de viñas a causa de sus achaques y
ancianidad. Como no tenían hijos, entre sus sobrinas, Antonia Fiol Porche
(1807-1871), de El Puerto de Santa María, se casó con Velasco en 1835.[50] Esta política
matrimonial era frecuente, bien cuando los herederos eran mujeres bien cuando
los hijos del dueño del negocio eran menores de edad, casar al encargado de
negocio con una hija o con la viuda del dueño del negocio. Además, solía haber
una endogamia entre los montañeses y sus hijos.
Tenían su domicilio en Ganado 45½. Al morir la
viuda de Barbudo (1871)[51] heredará la
sobrina. Así que en los Libros de Amillaramiento aparece la titularidad de
“Testamentaría de la Rafaela Ugüera” que en 1856 se valoran fiscalmente los
siguientes bienes, consta raramente además la renta anual que suponía 32.730
reales:[52]
|
1 |
Por 8 ⅞ aranzadas viñas albarizas secano, pago Carrascal
de 4ª clase |
6.390 |
|
|
Por 8 ⅞ aranzadas viñas albariza secano, pago Carrascal de
5ª clase |
4.640 |
|
|
Por 6 ½ aranzadas de nueva plantación evaluados como
tierras de pasto de 1ª clase |
131 |
|
1 |
Por 9 aranzadas viñas albariza secano, pago Reventón de 3ª
clase |
8.640 |
|
|
Por 9 aranzadas viñas tierra de siembra de 2ª clase |
2547 |
|
1 |
Bodega en Chorrillo 92 |
2.654 |
|
1 |
Casa bodega Ganado 45 |
4.388 |
|
1 |
Casa Ganado 45 ½ |
960 |
|
1 |
Casa Banda Playa 274 |
960 |
|
1 |
Casa Plata 228 |
600 |
|
1 |
Casa Trascuesta 327 |
1.200 |
|
2 rústicas 21.968 |
67,11% |
|
6 urbanas 10.762 |
32,88% |
|
Total 32.730 |
|
Es una familia con un patrimonio inicialmente muy orientado a la
tierra. En 1856, en la testamentaría de Rafaela Ugüera, el patrimonio
amillarado asciende a 32.730 reales, de los cuales:
21.968 reales son riqueza rústica: aproximadamente 67,1 %
10.762 reales son riqueza urbana:
aproximadamente 32,9 %
Por tanto, el
núcleo patrimonial está claramente en las viñas y tierras, aunque existe ya un
patrimonio urbano importante compuesto por casas y bodegas.
Esto encaja
con la estructura económica de Sanlúcar de mediados del XIX, donde la
viticultura constituía uno de los sectores fundamentales de la economía local.
En 1864-65 se le amillaran a Dámaso Manuel García de Velasco, y ya no
aparece como en 1863, una casa en el Carril de San Diego 23, que sí reaparecerá
en 1869:[53]
|
1 |
Por 1 aranzada, majuelo de 43 años, pago Carrascal
evaluada como tierra de siembra de 3ª clase |
262 |
|
|
Por 2 majuelos de 8 aranzadas evaluadas como tierra de
siembra id. |
524 |
|
|
Por 1 ¼ majuelos de 6 aranzadas, id |
328 |
|
|
Por 10 ¼ aranzadas Por 1 aranzada de tierra de siembra, 3ª
clase de tierra de siembra, de 3ª clase |
2.686 |
|
|
Por 16 ⅜ viñas albarizas de 3ª clase |
13.264 |
|
1 |
Por 5 ½ viñas albarizas, pago Martín Miguel, de 2ª clase |
8.910 |
|
|
Por 8 ½ viñas albarizas, de 3ª clase |
6.886 |
|
|
Por 3 ½ tierras de siembra, 3ª clase, majuelo de 6 años |
786 |
|
|
Por una aranzada de siembra, 3 clase |
262 |
|
1 |
Casa y bodega Chorrillo 95 |
5.000 |
|
1 |
Casa Plata 228 |
600 |
|
1 |
Casa Banda Playa 274 |
960 |
|
1 |
Casa Trascuesta 397 |
1.200 |
|
1 |
Bodega Chorrillo 92 |
2654 |
|
2 fincas
rural 33.908 |
78,20% |
|
6 fincas
urbanas 11.374 |
25,11% |
|
Total
45.282 |
|
Entre 1856 y
1864-65 hay una expansión importante de la valoración fiscal. La riqueza
amillarada pasa de: 32.730 a 45.282 reales. Es decir, aumenta aproximadamente
un 38,3 %. Pero lo interesante no es el aumento, sino dónde se produce:
|
Año Rústica Urbana
Total |
|
1856
21.968 10.762 32.730 |
|
1864-65 33.908 11.374 45.282 |
|
Variación +54,35
% +5.69 % +43,48 % |
Esto es muy
significativo: la expansión patrimonial entre 1856 y 1864-65 está
fundamentalmente relacionada con la riqueza rústica, no con la urbana. Por
tanto, se puede confirmar que se produce una consolidación y ampliación de la
base agrícola, especialmente vitícola. En 1864-65 aparece una estructura
patrimonial muy vinculada a las viñas. La relación contiene varias
explotaciones de considerable extensión:16⅜ aranzadas de viñas albarizas y 5½
aranzadas en Martín Miguel. Es decir, no estamos ante un patrimonio agrícola
marginal. Hay una concentración considerable de superficie vitícola.
El Amillaramiento 1869, con
valores fiscales todavía en reales, aparecen:[54]
|
1. |
1 aranzada de tierra de siembra, pago Carrascal
de 3º clase, majuelo de 16 años. |
262 |
|
|
2 aranzadas
id. id. |
524 |
|
|
1 ¼ id.
id. id. |
328 |
|
|
10 ¼ aranzadas tierras de siembra de 3ª clase |
2.686 |
|
|
16 ⅜ aranzadas de viñas de albariza de 3ª clase |
13.264 |
|
1. |
5 ½ aranzadas viñas pago de Martín Miguel de 3ª
clase |
8.910 |
|
|
8 ½ aranzadas id.
id 3ª clase |
6.886 |
|
|
3 ½ tierras de siembra, majuelo de 11 años |
786 |
|
|
1 aranzada de tierra de siembra 3ª clase |
262 |
|
1 |
Casa Carril de San Diego 23 |
1.680 |
|
1 |
Casa y bodega Chorrillo 95 |
5.000 |
|
1 |
Bodega Chorrillo 92 |
2.654 |
|
1 |
Casa Ganado 45 y ½ |
960 |
|
1 |
Casa Plata 228 A y 15 M. |
600 |
|
1 |
Casa Banda Playa 275 A y 4 M |
460 |
|
1 |
Casa Trascuesta 397 A y 4 M |
1200 |
|
2 fincas
rurales 33.908 |
72,203 % |
|
7 fincas
urbanas 13.054 |
27,796 % |
|
Total 46.962 |
|
El
año 1869 es especialmente confuso. El total rústico sigue siendo exactamente
igual: 33.908. Esto hace pensar que el documento de 1869 no refleja
necesariamente una nueva valoración económica de las tierras, sino posiblemente
una continuidad administrativa de las valoraciones anteriores, en un momento en
que la transición al sistema de la peseta todavía estaba produciéndose. Además,
el hecho de que algunas cifras sean exactamente iguales refuerza esa hipótesis.
Pero no se puede interpretar que 1864-65 y 1869 sea un periodo de crecimiento o
decrecimiento de la riqueza rústica.
En 1871 murió Antonia
Fiol Porche de “reblandecimiento”, con 64 años y domiciliada en Ganado 2.[55] Al año siguiente
vuelve Dámaso García de Velasco con 72 años a casarse con su sobrina María
Casiana García de Velasco y Trápaga (1839-1909), también del Valle de Soba.[56] Tienen dos hijos
Juan Manuel (1873-1906) y Francisco (1876-1931). Este último se hará cargo del
negocio familiar en su mayoría de edad. En 1871 vienen de la montaña dos
hermanos de María Casiana: Castor (*1837) y Josefa (*1841), que colaborarán en
la empresa durante la viudez de su hermana y la minoría de edad de Francisco
García de Velasco y García de Velasco (1836-1931), así como realizarán negocios
propios y prósperos.[57]
En 1893-94 a los herederos de Dámaso Manuel
García de Velasco se les amillaran:[58]
|
1 |
2 aranzadas
de viñas de albariza, en pago Reventón |
810 |
|
|
3
aranzadas id. id. |
608 |
|
1 |
4 ¼ aranzadas
de viñas de albariza, en pago Carrascal, 2ª clase |
1.720 |
|
|
10 ¼ de
tierra de siembra, de 3ª clase |
688 |
|
|
16 2/3 de
tierras de viñas de albariza, 3ª clase |
3.316 |
|
1 |
7 aranzadas
de viñas de albariza, pago Martín Miguel, 2ª clase |
2.035 |
|
|
10 aranzada
de viñas de albariza, id., 3ª clase |
2.025 |
|
|
1 aranzada de
tierra de siembra, id., 3ª clase |
66 |
|
1 |
Bodega en
Chorrillo 95, 45 A y 2M |
1.100 |
|
1 |
Casa en
Carril de San Diego 22 |
370 |
|
1 |
Casa en
Ganado 45 A y 2 M |
212 |
|
1 |
Casa en
Chorrillo 92 |
524 |
|
1 |
Casa en Plata
19 |
132 |
|
1 |
Casa en
Alfonso XII 11 |
317 |
|
1 |
Bodega en
Misericordia y cuesta de la Caridad |
300 |
|
3
rurales 12.068 |
78,906% |
|
8
urbanas 3.176 |
20,766% |
|
Total 15.294 |
|
Pero después se produce una transformación extraordinariamente
importante. En 1893-94, la valoración pasa a rústica, 12.068 y urbana, 3.176.
Total: 15.294. Frente a los 45.282 de 1864-65. Incluso sin hacer conversiones
monetarias dudosas, la magnitud del descenso es evidente dentro de la propia
serie documental. La riqueza rústica pasa de 33.908 a 12.068, es decir,
aproximadamente un 64,4 % menos. Y la urbana: 11.374 a 3.176 aproximadamente un
72,1 % menos. Esto ya no parece simplemente una modificación de la estructura
interna del patrimonio: hay una reducción patrimonial muy importante en la
documentación de amillaramiento. Y aquí aparece el contexto de la crisis
vitícola. Esto es especialmente relevante porque la cronología coincide con la
gran crisis de la viticultura del Marco de Jerez. desde la década de 1870 hubo
una contracción de la demanda y descenso de los precios del mosto, y que la
filoxera llegó a Sanlúcar alrededor de 1894 a 1910, afectando gravemente al
viñedo incluso los de varios siglos, jamás replantado. Por tanto, el descenso
que observamos en los García de Velasco en 1893-94 puede estar relacionado con
la crisis de la vitivinicultura, aunque no deberíamos atribuirle todo el
descenso, también es posibles cambios en la valoración fiscal.
En el siglo
XX, Francisco García de Velasco aumenta las vasijas asentadas en 1908, así como
sus cascos de bodegas. En 1902 compra a los herederos de Eduarda Gómez de
Barreda y G. de Henestrosa propietarios de la antigua casa de Maternidad, la
bodega que daba con calle Gutiérrez Agüera n. º3, el usufructo y 4/5 partes a
nuda propiedad por 1687 ptas. En 1932 la hereda una hija que la mantiene hasta
1965, y en 1935 1/5 la recibe su viuda. La bodega original tenía una un granero
en el piso superior, un patio con dos colgadizos a los extremos de este, así
como un pasadizo que ocupaba todo el fondo del patio y medía 350 metros
cuadrados y entrada por una puerta en el
ángulo de las calles Gutiérrez de Agüera y Ganado.[59] En 1914 solicita
-por poder Castor García de Velasco- permiso para la realización de obras de
demolición y construcción de bodega en calle Gutiérrez Agüera proyectadas por
el arquitecto Álvarez Reyero.[60] Por 1973, se
componía de planta baja constituida por un colgadizo de 90 metros cuadrados a
cubierto de uralita que da a la fachada correspondiente a calle Gutiérrez de
Agüera y Cuesta de los Perros. Contenía dos naves de bodegas con 215 metros que
daba a un patio restante en el centro de 93 metros cuadrados. Sobre las dos
bodegas había dos graneros uno cubierto de teja árabe de 101 metros cuadrados y
el otro cubierto de uralita.[61]
Lindera y más retranqueada adquirió hacia 1884 la bodega a los pies de la casa conocida como del “pelícano” entre Ganado y cuesta de la Caridad a la que dio un nuevo aspecto pues demolieron una bodega y levantaron una nueva en 1914. Junto a las que tenía antes: bodega en Chorrillo 95, 45 A y 2 moderno, bodega en Misericordia y cuesta de la Caridad, suman cuatro, por tanto, más vinos para criar y comercializar.
Por estos años
las marcas de vinos insignias son manzanilla “Los 48” y el brandi “Diplomático”
y por 1903 el amontillado A.X.B.[62] Es posible que
fueran los propietarios del despacho de vino en la calle Ruiz de Somavía o
Mirador conocido como “Los 48” y al frente tuvieran a un encargado o un
arrendador. Igualmente desconocemos si tenían el mismo negocio fuera de
Sanlúcar como otras bodegas.
En la otra
esquina de Tenerías vivían los Barbudos y luego los García de Velasco en Ganado
45 ½, o 2M, según una ilustración se ve que la renovaron cambiando el ángulo
recto por un chaflán curvo, allí montaron el escritorio y una bodega trasera
que atravesaba la siguiente finca, para la que ya tenían proyectos de reformas en
1921 y 1922.[63] Le añadieron las
casas 4M y la 6M que eran consecutivas[64] estas dos últimas
estaban alquiladas como casa de vecinos.[65] De aquella salió
Francisco con 27 años para casarse con María Josefa Pérez Barbadillo de 18 años
en 1904.[66]
En 1918 le compran a los Gutiérrez Agüera las dos fincas: la lindera a
la suya o la principal y la que se había convertido en jardín. Intervino en la
vida política municipal como teniente de alcalde (1904, 1907, 1909, 1918). En
1914 vendió la casa de Banda Playa 15 y al año siguiente la del Carril de San
Diego 23.[67] Al morir García de
Velasco (1931) su mujer es la titular del negocio durante cuarenta años, tras
tener los siguientes hijos: M.ª Dolores 1916), M.ª. Caridad (1923), Francisco
(*1920), M.ª Josefa (1910), y M.ª del Carmen (1905)[68] y Manuel que no
está empadronado. En 1971 murió la viuda cuyo caudal testamentario asciende a
17.737.092 pesetas, seis años después se vende el negocio de vinos, con
anterioridad vendieron los campos.
Los García de Velasco no
desaparecen. Esto es importante para no interpretar el descenso de 1893-94 como
una simple «ruina familiar». Después encontramos:
• adquisición
de la bodega del entorno de Gutiérrez Agüera en 1902;
• reformas y
ampliaciones posteriores;
• adquisición
de la bodega al fondo de la casa «Pelícano»;
• compra en
1910 de dos propiedades a los propios Gutiérrez Agüera;
• y
posteriormente ventas de determinadas propiedades.
Por tanto, la
reducción del amillaramiento de 1893-94 no significa necesariamente
desaparición de la actividad económica. Más bien podría estar mostrando una
recomposición del patrimonio.
La evolución
de la familia García de Velasco muestra una trayectoria patrimonial
estrechamente vinculada a la propiedad rústica y, particularmente, a la
viticultura entre 1856 y 1864-65 se produjo un notable incremento de la
valoración fiscal de las propiedades rústicas, mientras que la riqueza urbana
apenas experimentó variación.
Los datos de 1864-65
revelan, además, un patrimonio formado por numerosas parcelas de viñas y
tierras de diferente categoría, con una con una presencia significativa de las
de albariza, lo que permite considerar a los García de Velasco como
propietarios integrados en la estructura viticultura de Sanlúcar. Entre 1856 y
1864-65 se produjo un notable incremento de la valoración fiscal de las
propiedades rústicas, mientras que la riqueza urbana apena experimentó
variación.
La relación
correspondiente a 1869 debe interpretarse con cautela debido a la transición
monetaria entre el real de vellón y la peseta. La coincidencia de numerosas
valoraciones con las registradas en 1864-65, y especialmente la conservación
del mismo valor global de la riqueza rústica, puede ser indicativa de una
continuidad de las valoraciones administrativas más que de una evolución
económica real. La trayectoria posterior demuestra, además, que la familia no
abandonó completamente su vinculación con la actividad bodeguera. Las
adquisiciones y transformaciones de bodegas documentadas a comienzos del siglo
XX indican una recomposición del patrimonio y una adaptación a las nuevas
circunstancias económicas. Resulta especialmente significativo que algunas de
estas operaciones se produjeran mediante la adquisición de propiedades
pertenecientes a los propios Gutiérrez Agüera.
En conjunto, los
García de Velasco representan un modelo de patrimonio inicialmente basado en la
propiedad agrícola y vitícola que, ante las transformaciones económicas y la
crisis del viñedo de finales del siglo XIX, experimentó una importante
reducción y posterior recomposición. Su evolución parece responder más a una
adaptación y reorganización patrimonial que a un abandono repentino de la
actividad vitivinícola. Sí.
Y en el caso de los García de Velasco la evolución que aparece en los datos es
bastante distinta de la de los Gutiérrez Agüera.
[1]
BARBADILLO DELGADO, Pedro: Historia de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda.
Ayuntamiento de Sanlúcar, 1989 (Ed. Facs.), pp.195, 196 y 239.
[2]
CLIMENT BUZÓN, Narciso, Calles y Plazas de Sanlúcar de Barrameda. Recorrido
histórico. Sanlúcar, 2003, p.326.
[3]
BARBADILLO DELGADO, Pedro: Historia de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda.
Ayuntamiento de Sanlúcar, 1989 (Ed. Facs.), pp.195, 196 237, 238,.518 y 609.
[4]
MORENO OLLERO, Antonio: Vecinos, calles y oficios de Sanlúcar de Barrameda.
El Padrón de 1647. Sanlúcar, 2022, pp. 224, 237, 240 a 248.
[5]
ARMERO MANJÓN, Pedro. Conde de Bustillo: La casa de Moreda (1569-1963).
Jerez, 1964, pp. 53, 54.
[6]
Libro de Amillaramiento de 1876; Leona Mergelina, viuda de Pedro Manjón
Fernández de Valdespino.
[7]
Catastro de Ensenada. VoI. II. 1752. leg. 8929, tomo II, fol. 1128 vto.
[8]
Op. Cit, pag. 327.
[9]
Catastro de Ensenada. Eclesiástico, 1752, leg. 8934, fol. 1834 vto. Catastro,
leg. 8931, tomo 4, fol. 3630 vto.
[10]
VELASQUEZ GAZTELU, Juan Pedro: Historia antigua y moderna de la muy noble y muy
leal ciudad de Sanlúcar de Barrameda. Vol. II. Sanlúcar de Barrameda,
A.S.E.H.A., 1994, p. 151.
[11]
A.M.S.B: Catastro de Ensenada, 1752. leg. 8931, tomo IV. Fol. 2909 vto.
[12]
Ibidem, pp. 141, 142.
[13] A.M.S.B. Catastro,
1752, leg.8929, tomo II, fol. 1428-1433.
[14] Archivo privado de
Rafael Terán Hidalgo: Testamentaría de Rafael Terán Carrera.
[15] GÓMEZ
DÍAZ-FRANZÓN, Ana: León de Argüeso y Argüeso: origen de las bodegas Herederos
de Argüeso y Manuel de Argüeso, en Ramos Santana, A. y Maldonado Roso,
J.(eds.): Nueve bodegueros del Marco del Jerez (siglos XVIII-XIX).
Cádiz: Quorum Editores, 2010.
[16] BARBADILLO,
Antonio P.: Historia de las bodegas Barbadillo. Bodegas Antonio Barbadillo,
S.A, 1993, p. 54.
[17] A.M.S.B.: Fondo S.
P. P. n.º 62.
16
VEGAZO PALACIOS, Jesús: Sanlúcar de Barrameda encrucijada de cargadores,
cosechero y prestamistas (1750-1860). A.S.E.H.A. [Sanlúcar], 2014. p. 192.
[19]
BARBADILLO, Manuel: Los soldados de Soult (1810-1812). Noticias de la
dominación francesa en Sanlúcar de Barrameda. Sevilla, 1923, p. 11.
[20]
A.M.S.B: Apeo de Garay, 1818.
[21] GÓMEZ DÍAZ-FRANSÓN, Ana: La manzanilla de
Sanlúcar en el siglo XIX a través de la prensa. Una duquesa vestida de percal.
Independently publisshed,2023. ISBN 978-8409533267, p 12 y 13. El Globo,
3 de octubre de 1881.
[22]
Registro de la Propiedad: fincas 2,782, 4,513, 8,487 y 8569. Y Archivo “La
Cigarrera”: Primera copia de “Escritura de Partición de la herencia de María
Josefa Pérez Barbadillo, 1973”.
[23]
VEGAZO PALACIOS, Jesús: Sanlúcar de Barrameda encrucijada de cargadores,
cosecheros y prestamistas (1750-1860). A.S.E.H.A. [Sanlúcar de Barrameda, 2014],
p.193 y 194.
[24]
A.D.A.J.: Libro de Matrimonio: 1780, libro 2, fol.117. Él era hijo de Pedro
Gutiérrez Agüera y de Catalina Díez. Ella hija de Santiago Fernández y Micaela
Díez Mantilla. En g.w.geneanet.org, él aparece como José Gutiérrez Agüera Díez
de Bedoya, hijo de Pedro Gutiérrez Agüera Palacio y Catalina Díez de Bedoya
Díez de Mier, nacido en 1753, Con hidalguía notoria de sangre.
[25] VEGAZO PALACIOS,
Jesús: op. cit.: p. 194.
[26] BARBADILLO,
Manuel: op. cit.: expone datos tomados de la contabilidad de Agüera de los
precios de sus variados vinos de 1803 a 1853.
[27] A.M.S.B.: Actas
Capitulares, 1845 (15 de diciembre).
[28] BARBADILLO,
Manuel: op. cit.: p. 235.
[29] A.H.P.C.: 1838,
sig. 3227, leg. 3227; 1840, sign. A3, leg. 3234. Wikipedia.org/wiki/Manuel. M.
González Ángel.
[30] BARBADILLO,
Manuel: La manzanilla, pp.515 y 615.
[31] En 1953 se fija su
estructura. Primero se realiza la Diligencia de Apertura, a la que sigue la Cartilla
de Evaluación o expedientes elaborados por la Administración provincial de
Hacienda y las Juntas periciales de cada Ayuntamiento con el fin de establecer
la base de la riqueza imponible en el correspondiente amillaramiento. Entre
1853 y 1863 se realiza el grueso de amillaramiento. ( www.amigosahpgu.es).
[32] Libros de
Amillaramiento: 1854, leg.2063; 1855, leg.2065; 1856, leg.2043.
[33] A.M.S.B.: Libro de
amillaramiento 1854-65, leg. 1235
[34] GÓMEZ DÍAZ-FRANZÓN,
Ana: La manzanilla de Sanlúcar en el siglo XIX a través de la prensa. Una
duquesa vestida de percal. Independently publisshed, 2023. ISBN
978-84095332674. pp. 12, 13. El Globo, 3 de octubre de 1881.
[35] A.M.S.B.: Apéndice
de R.O. para el año 1918, leg. 3045.
[36]
El Guadalete. (Jerez de la Frontera), 16 de agosto de 1904. Ver también
historia-hispanica.rah.es.
[38] A.M.S.B.: Padrón
de 1911, leg. 721
[39] BARBADILLO,
Manuel: op. cit. p. 327.
[40] A.M.S.B.: Libro de
amillaramiento, leg. 9573.
[41] Borrador de
amillaramiento de 1910, leg. 3998.
[42] GÓMEZ DÍAZ-FRANZÓN,
Ana: Imagen publicitaria del marco de Jerez (1868-1936). Un retrato de la
época. Vol. II, pp.74, 79, 355.
[43] R.P.S.B.: finca
1803, tomo 57, libro 29. En Padrón de 1911, aparece avecinado en calle Almonte
2 y 4, de oficio ganadero, con 14 años de residencia en Sanlúcar junto a su
mujer de Madrid, Magdalena Panella Bayo, de Madrid y un sirviente: A.M.S.B.;
leg. 721.
[44] R.P.S.B. finca 1774,
tomo 57, libro 29. Pasa a formar parte de un trozo de finca ya anexado
anteriormente a la 8487.
[45] A.M.S.B.; LEG.
3045.
[46] A.M.S.B.: Borrador
de amillaramiento de 1910, leg. 3998.
[47] A.M.S.B.: Apéndice
de la riqueza urbana para amillaramiento 1918, leg. 3045.
[48]
BARBADILLO, Manuel: op. cit. p. 235
[49] Registro Civil.: Libro
de defunciones: tomo 30, 363-122.
[50]
Archivo Diocesano de Asidonia-Jerez: Libro de matrimonio 37, fol. 121.
[51]
Registro civil: Libro de defunciones, tomo 403-105.
[52]
Libro de Amillaramiento: 1856, n.º 1785.
[53] A.M.S.B.: Libro de
Amillaramiento,1854-65, leg. 1235
[54]
A.M.S.B.: Libro de Amillaramiento 1863, leg.1054
[55]
Registro Civil; Libro de defunciones, tomo 3, 403-405.
[56]
Registro Civil: Libro de Matrimonio, tomo 44, folio 151.
[57] A Josefa García de
Velasco Trápaga en 1884 se le estiman 3 fincas rurales por 5.459 y 1 urbana por
317 leg. 1235). En1893-94 se le amillaran 5 fincas rústicas y 2 urbanas siendo
la base imponible 6.316 y 377 respectivamente (leg. 1144). A Castor se le
estima en 1910 por riqueza urbana 1.035 (según el borrador de Amillaramiento,
leg. 3998). Y en el “Apéndice para 1917” da baja a una casa en Samborondón) se
remite a L. Amillaramiento de 1893-94 contabilizándole 777. Leg. 3045).
[58] A.M.S.B. Libro de
Amillaramiento 1893-94, leg. 1444, tomo 1.
[59] R.P. Finca 2661,
libro 42, tomo 11.
[60] A.M.S.B.: leg.
7028.
[61] Archivo privado
bodega “La Cigarrera”: “1ª Copia de la escritura de partición de bienes de los
herederos de María Pérez Barbadillo, 1973”.
[62] A.M.S.B.: Guía de
1903.
[63] A.M.S.B.:
Expediente de obras de reconstrucción de finca para local y colgadizo, y
expediente para la prolongación de fachada para incorporar a su finca un trozo
de terreno adquirido y solicitado por Francisco García de Velasco, leg. 7465.
No se llevaron a cabo dichos proyectos pues no coinciden los planos con las
obras realizadas y fotografiadas.
[64] A.L.C.: idem.
[65] A.M.S.B.: Padrón
de 1894.
[66] R.C.: tomo 28.
[67] A.M.S.B.: Libro de
Amillaramiento, “Apéndice para 1917”, leg. 3045.
[68] A,M.S.B.: Padrón
1935.